Del cambio climático y de la cumbre mundial.

Por Martín Barberena- Cruz

El presente siglo ha provocado cambios en todos los ordenes de la naturaleza humana y no humana. " Todo cambia " decía Heráclito. En tan solo 80 años que van del fin de la GM a la eventual intervención de la ONU en territorio Iraní, los avances en materia tecnológica y científica son sencillamente impresionantes. Las guerras - inmejorable causa humana de mejores inventos y más descubrimientos - han pasado de ser cuerpo a cuerpo a intervenciones vía satélite.

A lo largo de este siglo el ser humano ha creado un nuevo Dios capaz de realizar las mismas calamidades que el Dios bíblico. La tecnología permite al hombre manipulaciones genéticas con objeto de crear vida prescindiendo del hombre mismo y es ahora capaz de destruir 250 veces el planeta que habitamos. El aleccionador pasaje bíblico de Sodoma y Gomorra es perfectamente comparable con la brutal explosión de dos bombas atómicas las cuales eliminaron de la faz de tierra dos ciudades japonesas (Hiroshima y Nagasaki) matando de un solo golpe a mas de 90 mil personas. En ambos casos el Señor del Gran Poder (Dios- Truman) patentiza toda su furia reunida en un puño contra los infieles. A la tierra la hemos hecho temblar no una, ni dos sino varias veces por las detonaciones atómicas que se abren paso entre sus entrañas. En cada prueba nuclear su esqueleto se cuarta; lanza un grito estremecedor, macabro, siniestro, que estremece hasta la ultima de las conciencias. . A partir de entonces nada es igual para nadie en este planeta.

Por otro lado, la revolución industrial sigue cumpliendo fielmente sus función produciendo más bienes con menos personal; las vias de comunicación son cada vez más seguras y rápidas ; las distancias se reducen gracias a la velocidad con la que nos desplazamos ; las ciudades son cada vez más próximas, pero las diferencias entre ricos y pobres se acentúan cada vez más.

En solo un siglo el proceso de industrialización ha producido más gases a la atmósfera que en toda su historia anterior. Todo cambia y hemos obligado que hasta el clima modifique sus tiempos. La cumbre que concluyó el día 11 en Kyoto no parece haber satisfecho a nadie salvo a los nietos del Tío Sam. No es casualidad que esta cumbre se lleve a efecto en extremo oriente donde el modelo de crecimiento basado en la mano de obra barata, moneda subvaluada, exportaciones a ultranza,, tasas de interés altas para atraer capital internacional con regímenes autoritarios, ya parecen menos ejemplar de lo que algunos de nuestros gobernantes nos hacían creer. El modelo oriental se desengrano tanto como el nuestro, algunos países afectados por el tifón bursátil - Malasia e Indonesia - sufrieron además desastres ecológicos de enorme envergadura; incendios incontrolables sobre mas de 800 mil hectáreas cubrieron los cielos el humo toxico provocando accidentes en serie. Los desastres ecológicos y bursátiles están coligados en cuanto al nivel de deforestación alcanzado en esos países

En nombre de una confusión interesada entre crecimiento y desarrollo, los Estados del Norte y del Sur prosiguen con la destrucción sistemática de los medios naturales. Las depredaciones varias se suceden unas a otras, a costa de los suelos, las aguas y la atmósfera. Urbanización galopante, deforestación tropical, contaminación de los mantos freáticos, los mares y los ríos, calentamientos del clima, lluvias ácidas; la contaminación pone en peligro el futuro de la humanidad. ¿Cuantas veces se tiene que decir para que los gobernantes tomen medidas extremas? Que tiene que suceder para tomar conciencia del malestar que aqueja nuestro planeta? Seis millones de hectáreas de tierras cultivables desaparecen cada año por la desertificación. En todas partes la erosión y la sobreexplotación carcomen aceleradamente la superficie de la tierra cultivable. Los equilibrios ecológicos son más frágiles que nunca. Lógicas económicas y políticas de industrialización aberrantes son causa de este mal generalizado. Se estima que para el 2010 la cubierta forestal del globo habrá disminuido en más del 40% con respecto a 1990. En 2040 la acumulación de gases con efecto invernadero podría provocar un aumento de 1 a 2 grados de temperatura promedio del planeta causando una elevación de 0.2 a 1.5 metros del nivel de los océanos. Esto no es seguro pero si esperamos a constatar los hechos ya será demasiado tarde para actuar. Estamos en proceso de modificar la temperatura del planeta, en consecuencia el clima en los diferentes puntos cardinales se altera y los grados se incrementan o se reducen. Cabe recordar que el clima ha jugado un papel preponderante para entender las diversas fases por las que ha pasado el planeta.

Por ahora el documento aprobado en Kioto prevé una reducción del 5.2% en las emisiones de gases de efecto invernadero, compromiso que ha sido calificado como insignificante por científicos y ONG´S " En términos de cambio climático, la influencia de cualquier reducción que se mantenga por debajo del 20% resulta insignificante: pero lo positivo es una vez que tienes en marcha un instrumento que regula reducciones de emisiones, puedes trabajar para ir logrando mayores objetivos en el futuro " afirmó el físico británico Jhon Lanchberry invitado por la WWF como observador. Cierto es que el nivel propuesto es limitado e incluso poco significativo pero al menos se logro el consenso entorno a la gravedad del problema que enfrenta la humanidad entera. Estados Unidos insiste en protagonizar cada vez que hace acto de presencia en toda clase de cumbres internacionales. Eran los únicos en contrariar la avanzada postura de la CE la cual trataba de reducir a 15% la emisión de gases tóxicos. De nueva cuenta se salieron con la suya ¿A que costo? Lo sabremos tarde o temprano. Lo que está claro es que el planeta azul está enfermo. Conocemos el motivo y sabemos como reparar el daño. El dilema estriba en que para hacerlo hay que vulnerar los intereses económicos de la gran potencia norteamericana. No dude que se este analizando la posibilidad de lanzar al mercado el " Aire puro de los Andes " o " De los Alpes para Usted", una bocanada del mejor aire del mundo al módico precio de $ 3.50 (una cajetilla de cigarrillos) para mediados del 2000. La ciudad de México seria la privilegiada en promover el llamativo y fresco producto.

Por nuestra cuenta, México - como era de esperarse - fue el ejemplo de lo que no debe volver a ocurrir nunca más. Se presume que vivir en esa ciudad equivale a fumar dos cajetillas de cigarro, y adviertes que la pesadez de sus habitantes no es casual sino se debe a la cantidad de plomo albergada en sus pulmones. Mientras que esta semana la prensa europea ha destacado las bajas temperaturas en los estados del norte y del bajío. En particular el difuso periódico "La Republica" del pasado jueves publica una foto con niños deslizándose por la nieve, haciendo referencia al Estado de Aguascalientes " donde no nevaba en mas de 40 anos", según informa el corresponsal. Este es un motivo mas para convencer a los indolentes e incrédulos de la necesidad de poner manos a la obra bajo el lema de " actual localmente y pensar globalmente".